(foto Adam Hinton)como si no viéramos la medida
de toda antigüedad sobre los hombros
y nuestros textos fueran una exposición
callada de lo que no sabemos.
nos sorprenden con esa voz
que viaja en el tiempo y cada tanto
encarna el dolor de los cardos.
como animales presos
de una nueva estirpe.
caminos de malas noches
cuando duele el mundo
más que la torsión de la luz,
cuando los mandos se han quebrado
y la impostura ganó la partida de hermanos.
las cartas rodaron por el suelo
y ese brazo se estrelló
en tu cara.
luego vendrían leopardos y penas
a cercarnos, como lobos hambrientos,
el sol se agolpa en un ritmo incandescente,
el cielo se abría y se cerraba,
era el sueño del fin del mundo,
cuando vienen los ángeles a cobrarnos
su violencia y a juzgarnos por lo que no fuimos.
de toda antigüedad sobre los hombros
y nuestros textos fueran una exposición
callada de lo que no sabemos.
nos sorprenden con esa voz
que viaja en el tiempo y cada tanto
encarna el dolor de los cardos.
como animales presos
de una nueva estirpe.
caminos de malas noches
cuando duele el mundo
más que la torsión de la luz,
cuando los mandos se han quebrado
y la impostura ganó la partida de hermanos.
las cartas rodaron por el suelo
y ese brazo se estrelló
en tu cara.
luego vendrían leopardos y penas
a cercarnos, como lobos hambrientos,
el sol se agolpa en un ritmo incandescente,
el cielo se abría y se cerraba,
era el sueño del fin del mundo,
cuando vienen los ángeles a cobrarnos
su violencia y a juzgarnos por lo que no fuimos.











